
El estilo old money ha ganado protagonismo en los últimos años por su elegancia discreta, atemporal y sin ostentación. En una ciudad como Madrid, donde la imagen personal tiene un peso importante en entornos profesionales y sociales, este estilo encaja especialmente bien al transmitir sofisticación sin exceso.
Lejos de ser una tendencia pasajera, el estilo old money responde a una forma de entender la moda desde el criterio, la calidad y la coherencia visual.
¿Qué es el estilo old money?
El estilo old money es una forma de vestir basada en la calidad, la sobriedad y la naturalidad. No busca llamar la atención ni mostrar marcas o logos visibles, sino proyectar una imagen cuidada, estable y refinada.
Este estilo se apoya en prendas clásicas, bien confeccionadas y atemporales, muy relacionadas con conceptos como el fondo de armario, donde cada pieza tiene una función clara y duradera dentro del armario.
Claves del estilo old money
Un look old money bien construido se reconoce por varios elementos esenciales:
- Prendas clásicas con buenos cortes
- Colores suaves y neutros como beige, blanco, gris, azul marino o camel
- Tejidos nobles y de calidad
- Siluetas limpias y equilibradas
- Ausencia de logos visibles o elementos llamativos
Muchas de estas claves coinciden con los principios de vestir elegante, donde el equilibrio y la discreción pesan más que la tendencia.
Errores frecuentes al adoptar este estilo
Aunque su estética parece sencilla, el estilo old money puede malinterpretarse con facilidad. Algunos errores habituales son:
- Convertir el estilo en un disfraz rígido o artificial
- Copiarlo sin adaptarlo a la edad, el cuerpo o el contexto
- Confundir elegancia con exceso de formalidad
- Descuidar la coherencia personal
Aquí es importante recordar la diferencia entre moda y estilismo: no se trata de imitar, sino de adaptar el concepto a la imagen personal.
El estilo old money no es una moda pasajera, sino una forma de entender la elegancia desde la discreción, la calidad y el criterio. Bien aplicado, permite construir una imagen sofisticada, coherente y perfectamente adaptada al ritmo urbano de Madrid.
Además, puede integrarse de forma natural dentro de un estilo propio, aportando seguridad visual y atemporalidad a largo plazo.